Versículos sobre La Victoria de Jesucristo en Nuestra Vida

En la palabra de Dios encontramos versiculos que nos hablan sobre la Victoria de Jesucristo que se representa en nuestra vida en forma de bendiciones.

Sabiendo que tenemos como mediador ante nuestro Padre Celestial al mejor abogado que ha pagado por nuestros pecados, estamos confiados en que podremos llegar a su Reino.

Nuestro Salvador que dio su vida por nosotros recibiendo dolor y sufrimiento, nos ha dado la Victoria sobre la maldad y el pecado y con ello nos ha dado la oportunidad de recibir la vida eterna.

Cada día recibimos gran cantidad de bendiciones de Dios que nos llenan de fortaleza y nos invitan a seguir llenándonos de su amor y de su misericordia.

Al arrepentirnos y alejarnos de una vida de pecados estamos agradando a Dios y aceptando la salvación que nos envió por medio de su hijo Jesucristo quien venció a la muerte y al pecado.

Cuando recibimos a Cristo como nuestro Único Señor y Salvador  conseguimos el derecho a ser sus hijos y somos transformados y lavados con su sangre, preparándonos para el gran día de su regreso.

Textos Bíblicos para recordar la Misericordia de Dios

Tenemos plena conciencia de la misericordia de Dios,  sabiendo que Él nos mandó a su amado Hijo y que por su gracia somos salvos, aunque estábamos muertos nos dio vida y vida en abundancia.

Así mismo, los hijos de Dios siempre debemos admirarnos y estar atentos a las obras de Dios, especialmente cuando estas son dirigidas a la salvación de las almas.

El amor de Dios y su misericordia consiste en que Él nos amó primero otorgándonos la llave de la salvación por medio de su Hijo Jesucristo.

Por lo tanto, debemos tener una actitud de gratitud a Cristo y una conducta acorde al Evangelio para agradar a quien pago el precio de nuestros pecados.

Si continuamente buscamos a Dios, su poder se representa y nos transforma positivamente, llevándonos al arrepentimiento de los pecados pasados y llevándonos a recibir una vida plena y agradable a Dios.

Esta escrito que Dios cumplirá su propósito en cada uno de nosotros y sabiendo de sus preciosas promesas, podemos estar seguros de que seremos salvos si aceptamos a Cristo como Señor y Salvador.